FRÁNCFORT, 29 oct (Reuters) - Mario Draghi dejará una eurozona más unida cuando renuncie a la presidencia del Banco Central Europeo esta semana, pero entrega un organismo públicamente más dividido que nunca sobre la mejor solución para resucitar la economía del bloque.
El banquero italiano, de 72 años de edad, es ampliamente reconocido por haber salvado la zona euro del colapso, pero algunos críticos dicen que también se impuso a sus oponentes y controló por sí mismo públicamente la dirección de la política monetaria del banco.
Su enfoque alimentó una discordia que se extendió abiertamente, debilitando de manera crítica el frente unido del BCE cuando más se necesitaba para persuadir a los inversores de que estaba comprometido con sus políticas.


















