WASHINGTON (AP) — Aun cuando retiró su amenaza de imponer aranceles a los productos de México, el presidente Donald Trump ha transformado la política comercial del Partido Republicano.
A los legisladores republicanos no suelen agradarles los aranceles. Son vistos como un impuesto para los consumidores y una intervención indeseable del gobierno en el libre comercio. Pero muchos republicanos, reacios a resistirse a Trump, estaban dispuestos a seguir la pauta marcada por el presidente y respaldar aranceles del 5% a México como parte de la disputa de ambos países en torno a la inmigración.
