WASHINGTON (AP) — En esta época del año, John Sprinkle y su esposa estarían planeando sus vacaciones de verano, pero no este año. Sprinkle, empleado federal cesado sin goce de sueldo, posiblemente no cobre su segundo cheque desde que el cierre parcial del gobierno comenzó antes de Navidad.
Sin que se vislumbre un pronto fin a la parálisis gubernamental más larga en la historia de Estados Unidos, Sprinkle y su familia han decidido cancelar numerosos gastos.
“Pensábamos hacernos de una nueva computadora pero no será así”, agregó. “No estamos saliendo a comer como lo hacíamos normalmente. Tampoco vamos a eventos como solíamos”.



