HONG KONG, 18 feb (Reuters) - El negocio de distribución de aceite de oliva de Tom Bennell sufrió serios contratiempos durante los meses de protestas prodemocracia que vaciaron los hoteles y restaurantes de Hong Kong, sus principales clientes. Ahora teme que el golpe de gracia llegue con la batalla contra el coronavirus en la ciudad.
La empresa Olives and Oils, con dos décadas de antigüedad, abastece a más de 20 hoteles de cinco estrellas, así como a clubes, charcuterías y restaurantes en el territorio controlado por China, donde el comercio minorista y el turismo funcionan como engranajes adicionales para una economía basada en el comercio exterior y las finanzas.





