WASHINGTON/PEKÍN, 16 ene (Reuters) - Desde Huawei hasta el Mar de la China Meridional, las profundas divisiones políticas entre Pekín y Washington persistirán a pesar del avance de sus relaciones comerciales, con un escenario en el que Estados Unidos cede cada vez más terreno ante una China cada vez más poderosa y segura.
Las relaciones entre las dos economías más grandes del mundo se han deteriorado bruscamente desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impusiera aranceles punitivos a las importaciones en 2018, lo que desencadenó una guerra comercial.
“El panorama general, más amplio y oscuro, no va a mejorar mucho con este acuerdo”, dijo Bates Gill, experto en políticas de seguridad chinas de la Universidad Macquarie de Sídney, sobre el acuerdo comercial inicial firmado el miércoles.

