Consumidores, empresas y trabajadores estadounidenses serían los perjudicados si se aplica el impuesto de 20 por ciento propuesto por la Casa Blanca a las importaciones mexicanas, coincidieron hoy economistas, analistas y medios de comunicación.
El director ejecutivo de la Federación Nacional de Minoristas (NRF), Matt Shay, aseguró que cualquier alza en los impuestos a las importaciones sería trasladado a los consumidores de Estados Unidos.










