Londres, 14 jun (EFE).- Un régimen fiscal diseñado para atraer a las grandes fortunas extranjeras es una de las claves que mantiene a Londres como una de las ciudades predilectas de los superricos, a pesar de las incertidumbres del "brexit".
La amplia oferta de lujo de la capital británica y los reputados colegios privados del Reino Unido completan un paquete que seduce a numerosas familias de Oriente Medio enriquecidas con el petróleo y a empresarios de todo el mundo.