CIUDAD DE MÉXICO, 11 mar (Reuters) - Golpeado por la conmoción financiera global desatada por el coronavirus y la estrepitosa caída en los precios del petróleo, el peso mexicano se desplomó hasta un 12% en las últimas tres semanas, evaporando la estabilidad que le había brindado el carry trade.
Pero esa lucrativa práctica, que se basa en el amplio diferencial de tasas entre México y otros países, podría estar llegando a su fin si persiste la volatilidad que resta certidumbre y disminuye el incentivo para que los inversores la sigan usando, dejando vulnerable al peso.
