BEIJING, 24 nov (Xinhua) -- A medida que se acerca el final de 2017, no va quedando duda de que China cumplirá su meta de crecimiento económico del 6,5 por ciento. Llegar a esta situación no ha sido fácil, ya que el país está inmerso en una masiva transformación de su modelo económico hacia uno que prima el crecimiento de calidad.
Los agoreros extranjeros anticipaban ya en febrero que la economía china estaba en desintegración basándose en el crecimiento de los préstamos acompañado del desacelerado crecimiento.












