
Entre los pasados meses de octubre y diciembre, la economía nipona retrocedió un 1,8 % en comparación con el tercer trimestre de 2019, según la segunda estimación publicada por la Oficina del Gabinete con datos ajustados estacionalmente.
Las estadísticas revisadas revelan una contracción aún más pronunciada que los datos publicados a mediados de febrero, según los cuales el descenso del PIB fue del 0,4 % interanual y del 1,6 % intertrimestral.
El principal motivo de esta evolución negativa fue la fuerte caída del gasto de los hogares, del 1,8 % interanual, que se atribuye a la entrada en vigor en octubre del incremento del impuesto sobre el consumo (IVA).
El consumo doméstico, principal pilar de la economía japonesa y cuya ligera recuperación había favorecido la racha expansiva del PIB hasta ahora, se vio claramente afectado por el incremento impositivo, como muestra también su retroceso intertrimestral del 2,8 %.
Japón aplica desde el pasado 1 de octubre una subida del IVA de dos puntos porcentuales, hasta situarlo en el 10 %, una medida prevista por el Gobierno que lidera Shinzo Abe para costear el creciente endeudamiento provocado por el envejecimiento demográfico en sus sistemas públicos de salud y de pensiones.
Las exportaciones experimentaron por su parte una caída del 2,2 % interanual y del 0,1 % respecto al tercer trimestre de 2019, en el contexto de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
La contracción de la tercera economía mundial es mayor de lo esperado por la mayoría de los analistas, y llega después de cuatro trimestres consecutivos de crecimiento.
A ritmo anualizado, el PIB nipón retrocedió un 7,1 por ciento en el último trimestre del año pasado, lo que supone su mayor caída desde el segundo trimestre de 2014.
El Gobierno nipón también publicó este lunes la tasa de crecimiento del producto interior bruto acumulada en el año natural 2019, que ascendió a 0,7 por ciento en términos reales. EFE