
El presupuesto es la expresión más tangible de las áreas clave en las que los miembros de la UE centrarán sus esfuerzos durante los próximos siete años y de su voluntad de dar un paso adelante, sin embargo, las divisiones eran evidentes incluso antes de que comenzara la ronda de negociaciones de dos días de duración.
El bloque de los 27 Estados miembros quiere gastar más en clima, migración, digitalización y seguridad, pero los contribuyentes netos se niegan a pagar más, y los beneficiarios quieren conservar el apoyo que reciben en agricultura y desarrollo.
“Espero que hagamos progresos considerables... Es una tarea complicada y ciertamente hay que superar grandes diferencias”, dijo la canciller alemana Angela Merkel a los periodistas al encaminarse hacia las negociaciones.
El punto de partida de las negociaciones será el 1,074% del producto nacional bruto (PNB) del bloque, o 1,09 billones de euros.
Aunque es sólo una fracción de los presupuestos nacionales de los Estados miembros, algunos lo consideran demasiado y otros muy poco, lo que hace más probable que los líderes se acerquen a un compromiso intermedio en los próximos dos días en lugar de cerrar un acuerdo completo.
“Sería inaceptable que Europa compensara la salida de los británicos reduciendo sus propios recursos”, dijo el presidente francés Emmanuel Macron. “Me tomaré el tiempo necesario para llegar a un acuerdo ambicioso. Esto podría tomar varias horas, varias noches, varios días.”
Las conversaciones exponen las diferentes prioridades de los países del norte y del sur, del este y del oeste, y de las economías más desarrolladas y menos avanzadas.
“Un tercio (del presupuesto) se sigue destinando a la agricultura, un tercio para la cohesión. No puedo suscribir esta propuesta. La propuesta simplemente no es buena”, dijo el primer ministro holandés Mark Rutte, cuyo país es uno de los contribuyentes netos que quieren limitar el tamaño global del presupuesto al 1,0% del PIB. Reuters