
Un día después de que el jefe del Banco de Inglaterra, Mark Carney, advirtió sobre los crecientes riesgos derivados de un Brexit sin acuerdo y las políticas comerciales proteccionistas, un indicador de la enorme industria de servicios de Reino Unido -el PMI de servicios IHS Markit/CIPS- bajó a 50,2 en junio, apenas por encima del nivel de contracción de 50.
Economistas consultados por Reuters esperaban que el PMI se mantuviera en el nivel de mayo de 51.
Sondeos equivalentes para manufactura y construcción publicados esta semana mostraron que dichos sectores se contrajeron en junio, lo que significa que la economía británica probablemente retrocedió un 0,1% en el segundo trimestre, según IHS Markit/CIPS.
La última vez que el Producto Interno Bruto británico se contrajo de un trimestre a otro fue en los últimos tres meses de 2012, según datos oficiales. La última vez que lo hizo en dos o más trimestres consecutivos, la definición aceptada como recesión, fue en 2008-2009, durante la crisis financiera global.
“La actual desaceleración siguió a un deterioro gradual en la demanda en el último año ya que la incertidumbre relacionada al Brexit ha exacerbado cada vez más el impacto de una más amplia ralentización económica mundial”, dijo Chris Williamson, economista jefe de negocios de IHS Markit.
Los retornos de los bonos británicos aumentaron sus caídas tras el sondeo, con el rendimiento a 10 años tocando su menor nivel desde los meses posteriores al referendo del Brexit.
La curva de rendimiento entre los bonos a dos y cinco años se invirtió por primera vez desde 2008 el miércoles, lo que sugiere que los inversores ven el riesgo de una recesión. Reuters