México, 30 Jun (Notimex).- El peso mexicano finalizó el primer semestre del año con una depreciación de 6.20 por ciento o un peso y seis centavos, al venderse al mayoreo este jueves en 18.27 pesos por dólar.
Banco Base expuso que durante el segundo trimestre, el peso acumuló una depreciación de 5.76 por ciento o 99 centavos, mientras que en junio el tipo de cambio acumuló una apreciación de 1.05 por ciento o 19.3 centavos.
Detalla que durante la primera mitad del año, el tipo de cambio se vio afectado por eventos que incrementaron la volatilidad del mercado cambiario y permitieron la especulación en otros mercados financieros.
El grupo financiero expuso que lo anterior afectó negativamente a las divisas de economías emergentes y a los activos considerados riesgosos.
Refiere que en la mayor parte del primer semestre fue constante la especulación acerca del futuro de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), dada la posibilidad de un incremento a la tasa de referencia y que no ocurrió.
Por ello, los mercados tomaron ventaja en cada anuncio del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) o publicación de minutas, para asumir posiciones en favor o en contra del dólar, según si el lenguaje era restrictivo o acomodaticio, respectivamente.
Explica que al inicio del año, los mercados temían por pérdidas en los mercados de capitales de China y un desplome de los precios del petróleo.
En consecuencia, en ese periodo, la Secretaría de Hacienda ajustó el gasto público de 132 mil millones de pesos, mientras que Banco de México (Banxico) subió su tasa de referencia en 50 puntos base a 3.75 por ciento, al permitir una rápida recuperación del peso frente al dólar.
Mientras en marzo y abril, el mercado cambiario atravesó por un periodo de calma, que coincidió con una recuperación de los precios del petróleo hacia el nivel de 50 dólares por barril.
Precisa que los datos de una desaceleración de la producción petrolera estadounidense contribuyeron a una recuperación de los mercados, aunque los riesgos externos no desaparecieron.
Así, en mayo y junio se dio un regreso de la volatilidad cambiaria y de la debilidad del peso mexicano, y el determinante de las pérdidas del peso fue la posibilidad de que en junio la Reserva Federal ajustara al alza su tasa de referencia, lo cual no sucedió.
Lo anterior, tras la publicación de indicadores económicos poco favorables en Estados Unidos, en particular un deterioro del mercado laboral, pero las posturas en contra del peso se acentuaron por el referéndum de Reino Unido.
Así, la semana pasada, la confirmación del Brexit y el resurgimiento del nerviosismo a nivel global, llevaron al tipo de cambio a un nuevo máximo histórico de 19.5187 pesos por dólar.
En consecuencia y con el objetivo de procurar la estabilidad macroeconómica de México, la Secretaría de Hacienda volvió a anunciar un ajuste al gasto público por 31 mil 715 millones de pesos.
Ante ese escenario, el dólar libre concluyó la jornada cambiaria en un precio máximo a la venta de 18.56 pesos, 29 centavos menos comparado con la víspera, y se adquirió en un mínimo de 17.74 pesos en sucursales bancarias de la Ciudad de México. Peso