miércoles, 24 de junio de 2015

Tsipras busca destrabar acuerdo para el pago de deuda con acreedores de Grecia

BRUSELAS (Reuters) - Los acreedores internacionales exigieron el miércoles al primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, grandes cambios en sus recientes propuestas sobre impuestos y reformas, añadiendo incertidumbre a las conversaciones que buscan desbloquear el financiamiento y evitar un impago de la deuda la próxima semana.

Fuentes próximas a las negociaciones dijeron que los prestamistas presentaron contrapropuestas que comprenden una serie de diferencias sobre asuntos sensibles, horas antes de que los ministros de Finanzas de la zona euro se reunieran para intentar dar el visto bueno a un acuerdo.

Antes de viajar a Bruselas, Tsipras criticó como extraña la postura de "ciertos" acreedores -en un ataque contra el Fondo Monetario Internacional-, ya que, según dijo, rechazaron medidas presentadas por Atenas para cerrar el agujero presupuestario.

"Esta actitud extraña sólo puede significar una de dos cosas: o que no quieren un acuerdo o están sirviendo a intereses específicos en Grecia", tuiteó Tsipras.

Los mercados reaccionaron con nerviosismo, los inversores acudieron al refugio de los bonos alemanes y el euro sufrió una breve liquidación. Las acciones europeas cayeron y los títulos en Estados Unidos abrieron a la baja.

Un funcionario de la Unión Europea insistió en que las conversaciones no se han suspendido y que el intercambio de propuestas diferentes es algo normal en una negociación.

No obstante, un funcionario heleno dijo que las cinco páginas de contrapropuestas de los acreedores -llenas de tachaduras y subrayados en tinta roja- diferían poco de su oferta inicial del 3 de junio y no tenían apenas en cuenta el documento de Atenas.

En la capital griega, un funcionario del partido Syriza de Tsipras dijo que un ministro calificó de "absurdas" las últimas propuestas en una reunión del comité político de la formación.

Las conversaciones fueron especialmente tensas, puesto que queda poco tiempo para alcanzar un acuerdo antes del plazo del 30 de junio en el que Grecia debe desembolsar 1.600 millones de euros (1.790 millones de dólares) al FMI, justo cuando expira el actual rescate.

Si Grecia se salta el plazo y es declarado en cesación de pagos, podría provocar una fuga de fondos en los bancos, controles de capital y una eventual salida de Grecia de la zona euro, demostrando que la pertenencia al bloque monetario no es irrevocable, tal y como pretendían sus fundadores.

Entre los muchos asuntos irresolutos hay leyes laborales, de negociación colectiva, reformas a las pensiones, salarios del sector público, apertura de profesiones cerradas, inversión, así como el IVA y el impuesto a los ingresos corporativos.

También están en disputa las exigencias de Tsipras sobre un alivio de la deuda, algo que sus socios de la zona euro no quieren abordar en esta etapa.

LÍNEA DURA DEL FMI

Varias fuentes dijeron que la jefa del FMI, Christine Lagarde, estaba adoptando la línea más dura frente a las propuestas colocadas sobre la mesa por Grecia.

Tsipras se reunió con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y los jefes del FMI, el Banco Central Europeo, el Eurogrupo de ministros de Finanzas y del fondo de rescate de la zona euro para intentar avanzar en los asuntos pendientes.

Con aspecto tenso, fue trasladado a la sede de la Comisión a través de un garaje subterráneo para evitar las típicas declaraciones de llegada, y recibió un tibio apretón de manos de Juncker antes de entrar a la reunión.

Un funcionario cercano a los acreedores dijo a media tarde que el resultado de las negociaciones sigue en el aire.

"Sigue siendo muy incierto. Aún no tenemos un acuerdo", dijo el funcionario al ser preguntado sobre la marcha e la reunión.

Los 28 líderes de la UE estarán en Bruselas el jueves y el viernes en una cumbre ordinaria, lo que permitirá más tiempo para seguir negociando con Grecia en los márgenes si no hay una solución el miércoles.

Funcionarios indicaron que la mayor preocupación del FMI es el equilibrio del paquete, demasiado escorado hacia las subidas de impuestos -lo que podría debilitar más la economía griega y ser difíciles de recaudar-, en lugar de reformas estructurales.

"Si uno se pregunta '¿Es suficiente para que el FMI desembolse?', supongo que no es suficiente", comentó un funcionario.

Las propuestas helenas muestran una serie de subidas de impuestos y mayores contribuciones a las pensiones para cumplir los objetivos presupuestarios. El FMI quiere ver más ahorros a través de recortes presupuestarios. Reuters