La debilidad de los precios del crudo a principios de año contribuyó a que la petrolera Shell registrase un aumento de su beneficio atribuido de solo el 2 % en el primer trimestre del año frente al mismo periodo de 2018.
En los tres primeros meses, Shell informó, en un comunicado a la Bolsa de Valores de Londres, de que el beneficio atribuido fue de 6.001 millones de dólares (5.355 millones de euros).