(Reuters) - Refinerías en Estados Unidos están subiendo sus apuestas para tener acceso a variedades escasas de crudo necesarias para sus plantas más sofisticadas en momentos en que el Gobierno reconsidera aplicar sanciones más severas a Venezuela, que podrían reducir aun más las importaciones petroleras.
Funcionarios del Gobierno del presidente Donald Trump se reunieron en los últimos días con ejecutivos de petroleras en Estados Unidos para presentar acciones potenciales en respuesta al inicio del nuevo mandato del venezolano Nicolás Maduro el 10 de enero, en una elección que consideran ilegítima.


















