FRÁNCFORT (Reuters) - Las esperanzas alemanas de crear un campeón bancario nacional capaz de desafiar a sus competidores globales se desinflaron el jueves, cuando Deutsche Bank y Commerzbank pusieron fin a sus negociaciones por los riesgos de implementar el acuerdo, los costos de reestructuración y las demandas de capital.
Tras casi seis semanas de conversaciones, los dos mayores bancos de Alemania anunciaron el término de sus negociaciones de alto nivel sobre una fusión, confirmando un reporte previo de Reuters y generando de inmediato dudas sobre el futuro de ambos rivales, que tienen su sede en Fráncfort.















