Buenos Aires, 4 may (EFE).- La expectativa de los argentinos sobre el futuro de su país no es buena, y según las encuestas, ya dudan de que Mauricio Macri sea capaz de arreglarlo. La inflación sigue por las nubes y el peso vuelve a dar tumbos frente al dólar, moneda a la que el ciudadano de a pie siempre mira de reojo.
Esta semana ha sido negra para el Ejecutivo macrista: en solo siete días, el dólar ha pasado de costar 20,80 pesos -el 26 de abril- a 23,30 ayer. Solo la venta masiva de dólares por parte del Banco Central (BCRA) y tres subidas de la tasa de interés -del 27,25% al 40 %-, así como la reducción de la meta de déficit fiscal, han conseguido que el cierre fuera hoy de 22,20.








