LONDRES (Reuters) - Summit Therapeutics está a punto de iniciar unas cruciales pruebas para un nuevo antibiótico descubierto por científicos de Reino Unido que trata una infección intestinal que puede resultar mortal, pero los británicos podrían ser los últimos pacientes en obtenerlo tras la salida del país de la UE.
La empresa de biotecnología, con sede en Oxford, es uno de los miles de fabricantes, desde ingenieros aeroespaciales hasta fabricantes de molduras de plástico, que afronta un futuro incierto, ya que la salida británica de la Unión Europea abre la perspectiva de un vacío regulatorio.