LONDRES (Reuters) - El ministro de Finanzas de Reino Unido, Philip Hammond, se distanció el miércoles de la postura a favor del llamado "Brexit duro", al acusar a sus rivales dentro del Gabinete de minar las negociaciones sobre la salida británica de la Unión Europea, y resaltó que los controles migratorios no dañarían la economía.
Hammond también buscó aliviar las preocupaciones de los inversores acerca de que la intención del Gobierno sea influir en la política monetaria, tras una discusión entre el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, y la primera ministra, Theresa May, quien criticó las bajas tasas de interés del BoE.


