Londres, 9 dic (EFE).- La City de Londres afronta las elecciones británicas como un arma de doble filo. Por un lado, teme un Gobierno del laborista Jeremy Corbyn que pueda adoptar medidas "antiempresariales", pero al mismo tiempo recela del "brexit" duro al que puede conducir el acuerdo del conservador Boris Johnson.
Lo que los mercados financieros y las empresas tienen claro es que los comicios del 12 de diciembre están llamados a marcar el inicio de una nueva etapa para la economía del Reino Unido.