Nueva York, 29 abr (EFEUSA).- El presidente y consejero delegado de Boeing, Dennis Muilenburg, aseguró este lunes que rechaza dimitir y que buscará recuperar la confianza de los clientes y poner de nuevo el modelo 737 MAX en circulación, después de que se prohibieran sus vuelos tras los accidentes en Indonesia y Etiopía.
En su primera comparecencia pública tras el accidente del pasado 10 de marzo, que causó 157 muertos, y después de reunirse con sus accionistas en Chicago, Muilenberg rechazó achacar este accidente y el de Indonesia a un fallo en el software de las aeronaves estrelladas, sino que se refirió en todo momento a una "cadena de eventos" donde el malogrado MCAS era un punto en común.