Pekín (EuroEFE).- Cada día, europeos y chinos hace intercambios comerciales por valor de 1.000 millones de euros. La UE quiere evitar que China sucumba ahora a la presión de EEUU en sus negociaciones de comercio y lucha por que imperen las normas de la OMC dinamitadas por Donald Trump. - Actividad en el puerto comercial de Qingdao, en la provincia china de Shandong, en una imagen del 30 de abril de 2018 (FOTO Wu Hong EPAEFE)
"El comercio global está en problemas. La Administración estadounidense y el propio Trump son la razón de estos problemas, no está respetando las normas de la OMC ni la ley de comercio actual, está menoscabándola, y eso es un verdadero peligro", advirtió a Efe el jefe de una delegación del Parlamento Europeo (PE) de visita en China entre el 7 y el 9 de mayo.
China, primer socio comercial de la UE
El alemán Bernd Lange, del grupo socialdemócrata en el PE, encabezó la primera delegación de la Comisión de Comercio Internacional del PE que visita China, el primer socio comercial de la UE, con el que los europeos mantienen una balanza deficitaria (de 176.600 millones de euros en 2017).
La Unión es el segundo socio comercial de China, por detrás de EEUU. El balance también es deficitario para los estadounidenses, con 375.000 millones de dólares en 2017, una cifra récord que Trump pretende reducir en 200.000 millones para 2020.
Actividad en el puerto comercial de Qingdao, en la provincia china de Shandong, en una imagen del 30 de abril de 2018 (FOTO: Wu Hong /EFE)
El mensaje de la delegación europea a los interlocutores chinos fue que eviten las medidas unilaterales por las que está optando EEUU, y que son contrarias a las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), a la que China se adhirió en 2001.
Lange recordó, por un lado, que la UE puso una queja hace años contra la "Sección 301" de la Ley de Comercio Exterior de EEUU -que permite imponer sanciones comerciales unilaterales- y afirmó, por otro, que si China decide hacer concesiones a Trump para aliviar la tensión, la UE "no estaría contenta".
"No sabemos si habrá concesiones pero podrían dañar nuestras relaciones comerciales y a nuestras compañías", explicó Lange.
“Ninguna medida unilateral ayudará a estabilizar el comercio global”, insistió.
Para conseguirlo, abogó por que todos los miembros de la OMC trabajen conjuntamente, pidió a Trump que “vuelva”a regirse por las normas de esta organización -que fueron creadas por sus 164 miembros- e instó a China a que "no acepte la presión" del Gobierno de Trump.
“Creo que no se debe aceptar esa presión, esa es la posición de la UE. Los acuerdos unilaterales no son la solución", sentenció Lange.
Las medidas proteccionistas de Trump “son ilegales”
La presión se hizo patente en el documento que trajo a Pekín la semana pasada la delegación estadounidense liderada por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, para sus negociaciones con el viceprimer ministro Liu He.
Mnuchin advirtió a China de que EEUU le impondrá aranceles para compensar su pérdida de tecnología y propiedad intelectual y le pidió que ponga fin a los subsidios que "distorsionan el mercado" y que reduzca los aranceles a los productos de "sectores no críticos" hasta el mismo nivel que se aplica en EEUU, que se reserva el derecho a imponer aranceles y restricciones a "productos de sectores críticos como aquellos identificados en el plan decenal 'Made in China 2025'".
Esta iniciativa, con la que China quiere reorientar su industria hacia sectores de alta tecnología, es, según los expertos, la verdadera preocupación de EEUU, que no quiere que sea el país asiático el que lidere la revolución tecnológica ni que le adelante como primera potencia económica mundial.
China consideró “injustas” las pretensiones estadounidenses, según fuentes cercanas a la negociación. Oficialmente, la agencia Xinhua comunicó que "las dos partes acordaron que una relación comercial estable y sólida entre ellas es crucial para ambas y que están comprometidas a resolver sus relevantes problemas económicos y comerciales a través del diálogo”.
Próximamente el equipo negociador de China viajará a Washington para continuar con las negociaciones, a fin de evitar una guerra comercial que, según dijo Lange, "dañará a todos los países".
El alemán denunció que las medidas proteccionistas de Trump -que se materializan sobre todo en aranceles a la importación- "minan a todos los miembros de la OMC y son ilegales" y afirmó que nadie puede explicar por qué EEUU ha concedido a la UE exenciones a esas medidas y "a otros países, como Japón, no".
"No estamos negociando (con EEUU), sólo estamos hablando para decirles que su postura es ilegal", enfatizó.
Atentos a las promesas de aperturismo de Xi
La delegación del Europarlamento mantuvo reuniones en Pekín y Sanghai con responsables de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas, del Ministerio de Comercio y de la Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China, así como con representantes del Parlamento, del Partido Comunista y de sindicatos y empresarios.
“Es realmente oportuno estar aquí en una situación en la que el comercio global atraviesa dificultades. Tiene sentido discutir con China cómo se puede estabilizar el sistema de comercio multilateral", explicó Lange en una rueda de prensa al término de la misión del PE.
Uno de sus objetivos era convencer a China de que evite entrar en guerras comerciales a propósito de las tarifas impuestas ahora por EEUU.
Pero a la Unión Europea le preocupa también, como a Estados Unidos, el “exceso de capacidad productiva de China” y la consiguiente rebaja de los precios de exportación, por sus efectos sobre el trabajo, el medioambiente y el crecimiento económico, según expuso el PE en vísperas de la visita.
También quiere la Unión un acceso predecible y seguro a largo plazo de sus inversores en el mercado chino.
La UE negocia desde 2013 con China un Acuerdo Integral de Inversiones e Indicaciones Geográficas.
Los eurodiputados se mostraron esperanzados de que las medidas aperturistas anunciadas en abril por el presidente chino, Xi Jinping, en el Foro de Boao -el Davos asiático- se implementarán.
“Veremos si se hacen realidad en el futuro. Estoy convencido de que después del XIX Congreso del Partido Comunista (...) se abrirán más oportunidades, pero por supuesto nos centramos en la implementación" de las promesas, afirmó Lange.
El mismo mensaje había difundido poco antes el embajador de la UE en China, Hans Dietmar Schweisgut, quien pidió a Pekín que establezca un "calendario de trabajo" y dé "una señal clara de que esas promesas y compromisos se implementarán".
"Sería bueno que China pudiera dar una señal clara en estos tiempos difíciles de que su compromiso con la globalización se traduce en acciones reales. Esto podría ayudar a avanzar en nuestra relación bilateral", subrayó Schweisgut durante la celebración del Día de Europa.
La UE y China llevan 16 rondas de negociaciones para el acuerdo de inversiones.
Las prioridades de los europeos son una mejora del acceso al mercado, reciprocidad de oportunidades, igualdad de condiciones de juego, tratamiento igualitario y protección de los derechos de propiedad intelectual, explicó en la rueda de prensa el eurodiputado rumano Iuliu Winkler, del Partido Popular Europeo.
Algunas de estas peticiones coinciden con las exigencias de Trump, reconoció Lange: "Por supuesto también nosotros tenemos problemas con China, sin duda, en relación a la protección de derechos de propiedad intelectual, el acceso al mercado, etcétera”.
“Pero si hay problemas, entonces tenemos los instrumentos de la OMC para resolverlos", reiteró a Efe.
Winkler se declaró optimista tras la misión: "En relación a las relaciones comerciales entre China y la UE, tengo una visión más optimista hoy de la que tenía cuando llegué hace tres días”. :: euroefe