martes, 27 de diciembre de 2016

China, motor de crecimiento y estabilización de economía mundial

BEIJING, 27 dic (Xinhua) -- Aunque China no puede aliviar por sí sola el malestar de la economía mundial, el actual crecimiento estable del país ofrece algo más que confianza al mundo.

A pesar de un complicado inicio y de los obstáculos tanto del interior como del exterior, la economía china termina 2016 con una base firme y parece que los objetivos de crecimiento de este año se cumplirán.

"Buscar el progreso y mantener la estabilidad" es el tema principal de la labor económica del próximo año luego de que China prometió garantizar que su economía opere dentro de un margen razonable al impulsar la reforma estructural.

Como la segunda mayor economía del mundo y la principal fuente de demanda de exportaciones de más de 100 economías, las cuales representan cerca del 80 por ciento del producto interno bruto (PIB) mundial según el Fondo Monetario Internacional (FMI), se reafirma el compromiso de China de asegurar un crecimiento estable.

China ha sido considerada durante mucho tiempo como un motor para apuntalar el crecimiento económico, un papel que desempeñó durante la crisis financiera mundial, cuando un fuerte crecimiento chino, apoyado por un paquete de estímulo de cuatro billones de yuanes (cerca de 575.900 millones de dólares), ayudó a evitar lo peor de una recesión mundial.

Todavía no ocurre una crisis, pero están sonando las alarmas. La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, dijo que desde inicios de los noventa, la economía mundial no había atravesado por un período de debilidad tan prolongado.

La creciente incertidumbre de la economía mundial y la inestabilidad geopolítica han hecho de la estabilidad económica de China algo de particular importancia.

Es cierto que China ha reducido de forma significativa sus tasas de crecimiento de doble dígito, pero después de la transición a lo que algunos líderes chinos han llamado "nueva normalidad", China seguirá siendo el principal motor de crecimiento mundial.

Si el crecimiento del PIB de China asciende a 6,7 por ciento en 2016, conforme al objetivo oficial del gobierno para este año, China representará 1,2 por ciento del crecimiento del PIB mundial, según el economista Stephen Roach. Dado que el FMI sólo espera un crecimiento de 3,1 por ciento mundial este año, China aportaría más de una tercera parte del crecimiento.

A diferencia de otras grandes economías, en las que el margen de políticas está restringido, los responsables políticos de China tienen amplio espacio para impulsar la actividad y evitar una drástica disminución.

Y a diferencia de otras economías importantes, la desaceleración de China se debe en cierta medida al resultado deseado de las reformas diseñadas para transformar la economía. China dejará de ser una economía impulsada por las exportaciones y las inversiones para convertirse en una más sostenible cuya fortaleza radique en el consumo, los servicios y la innovación.

A través de la reforma estructural, la transición de China puede atender tanto las presiones cíclicas de corto plazo como los asuntos de largo plazo. Su exitoso equilibrio beneficiará mucho al mundo.

China ha trabajado arduamente para asumir su responsabilidad como potencia económica regional y mundial y ha impulsado una serie de iniciativas para alentar la integración y la cooperación económica regionales. Entre las iniciativas destaca el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura y la Franja y la Ruta. La Asociación Económica Integral Regional también está adquiriendo impulso.

En tales circunstancias, una economía mundial débil y vulnerable necesita a China ahora más que nunca. Spanish.xinhuanet.com