viernes, 17 de junio de 2016

Bolsa de Madrid, Análisis: Tercera semana de pérdidas, cae el -1,51%

Madrid, 17 jun (.).- La Bolsa española caído el 1,51 % en una semana que ha estado marcada por las decisiones de los bancos centrales y el miedo de los inversores a que Reino Unido decida el próximo jueves dejar la Unión Europea, lo que ha provocado una fuerte inestabilidad en el mercado de deuda.

No obstante, las pérdidas acumuladas en la semana, que es la tercera que la Bolsa española cierra en negativo, se han visto fuertemente reducidas por las ganancias registradas el viernes, cuando el principal mercado nacional, el IBEX 35, se anotado un avance del 1,98 %, hasta cerrar en los 8.362 puntos.

La mejora del mercado de deuda, el alza del crudo, y la tendencia positiva de los mercados asiáticos y de Wall Street han impulsado a la plaza española en el último día de una semana, que inauguró con fuertes pérdidas de más del 2 %.

De esta manera, el lunes el mercado nacional mantuvo la tendencia negativa que ya registró el pasado miércoles, jueves y viernes.

Así, el lunes, la inestabilidad del petróleo y las dudas sobre la economía global llevaron a los inversores a vender y el mercado nacional se situó en sus cotas más bajas desde principios de abril.

El miedo a un posible "brexit" se mantenía en el ánimo de los inversores, que también seguían de cerca la evolución de Asia, donde Tokio se desplomaba más del 3 %, pero sobre todo esperaban las conclusiones de la reunión de dos días que iba a celebrar la Reserva Federal de EEUU (Fed), que se conocieron el miércoles.

Tras las caídas del lunes, al día siguiente, la Bolsa española volvió a registrar importantes pérdidas, en esta ocasión del 2,13 %.

Esta quinta sesión consecutiva a la baja volvió a estar marcada por las dudas y la preocupación sobre la situación política de Europa y la caída del precio del crudo.

Las fuertes pérdidas que encadenó el mercado de renta variable provocaron que los inversores se refugiaran en valores seguros como la deuda de Alemania, donde el interés de su bono a diez años tocó por primera vez en su historia tasas negativas.

Ante la caída del "bund" alemán, el rendimiento de la deuda de los países periféricos se elevó con fuerza, entre ellos la española, lo que obligó al Tesoro a cobrar menos a los inversores por sus letras a seis y doce meses, de las que ese día colocó 5.022 millones.

Por fin el miércoles, la Bolsa nacional rompió con la racha negativa en la que había perdido más del 8 %, al subir el 1,53 %.

Inditex (MC:ITX), que ese día presentó resultados, fue el mayor impulso del IBEX 35, que también se benefició de la estabilización del mercado de deuda y del avance del sector financiero.

De la misma manera, la tendencia positiva de algunos mercados asiáticos, como Tokio, también animó a los inversores, que dejaron en un segundo plano la posibilidad de que Reino Unido deje de formar parte de la Unión Europea.

No obstante, el mercado permanecía muy atento a las conclusiones de la reunión de dos días que celebró la Fed, que tras el cierre de la sesión anunció que aplazaba de nuevo la subida de los tipos de interés, ahora entre el 0,25 % y el 0,50 %, ante la incertidumbre del "brexit" y los datos "mixtos" sobre la economía del país.

Además, el organismo ha reducido sus previsiones de crecimiento para el país, para 2016 y 2017, hasta el 2 %.

Tras la decisión de la Fed, el euro repuntó con fuerza, al igual que el yen, lo que provocó una fuerte caída de Tokio, donde el Banco de Japón también decidió mantener sin cambios su programa de estímulo.

Así, la Bolsa española volvió a registrar pérdidas el jueves, con los inversores de nuevo, refugiados en valores seguros como la deuda alemana.

Como consecuencia de ello, la prima de riesgo nacional escaló a 162 puntos básicos, mientras que el Tesoro tuvo por segunda vez en la semana, que elevar la rentabilidad de la deuda a largo plazo en la subasta que celebró.

Hasta el jueves, las pérdidas semanales del mercado español superaban el 3 %, un porcentaje que se redujo de forma importante el viernes, cuando el IBEX 35 cerró con importantes avances a pesar del vencimiento de futuros y opciones, la conocida como cuádruple "hora bruja".