México, 17 May (Notimex).- La depreciación del peso en las últimas dos semanas ha sido “exagerada” y obedece a factores externos así como a un “ataque especulativo” en contra de la moneda mexicana, consideró el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
El presidente nacional del IMEF, Joaquín Gándara Ruiz Esparza, estimó que si bien la solidez de los fundamentales económicos de México debe llevar a la apreciación del peso, la volatilidad externa mantendrá un impacto sobre el tipo de cambio.
Ante ello, opinó que la Comisión de Cambios –integrada por el Banco de México y la Secretaría de Hacienda- debería intervenir de manera discrecional en el mercado cambiario para tranquilizar a los mercados y la moneda mexicana retome su correlación con otras divisas emergentes.
Al respecto, el vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, Gabriel Casillas Olvera, señaló que en las últimas dos semanas el peso ha tenido un comportamiento errático y negativo respecto a otros países emergentes y al repunte del precio del petróleo.
Afirmó que la depreciación del peso obedece a un “ataque especulativo”, por lo que “las condiciones están dadas” para que la Comisión de Cambios actúe y en cualquier momento intervenga de manera discrecional en el mercado cambiario, tras la suspensión de las subastas de dólares.
Consideró que la depreciación cambiaria no justifica un alza en las tasas de interés, ya que esta medida debería aplicarse sólo ante presiones inflacionarias o por un ajuste al alza en las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos, acción que previó se dará en junio próximo.
Por otra parte, Gándara Ruiz Esparza informó que por primera vez en el año, el IMEF mantuvo su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana de este año, el cual dejó en 2.3 por ciento para su estimación de mayo, similar a la del mes previo, pero por debajo del 2.7 por ciento previsto en enero pasado.
No obstante, para 2017 ajustó ligeramente a la baja su expectativa de crecimiento de 2.9 a 2.8 por ciento, pues no se ven condiciones que puedan modificar de manera importante la trayectoria del crecimiento al alza.
“Si bien van a llegar algunas inversiones en el sector energético que tendrían que ayudar a tener un mayor crecimiento para 2017, la realidad es que tampoco se ven cuestiones extraordinariamente positivas que pudieran hacer que el crecimiento del próximo año sea muy diferente al que vamos a observar este año”, añadió.
A su vez, Casillas Olvera anticipó que este viernes la Secretaría de Hacienda podría bajar ligeramente su pronóstico de crecimiento para 2016, una vez que se conozcan los resultados del Producto Interno Bruto (PIB) al tercer trimestre del año.
Ello, debido a que el rango de crecimiento estimado por la dependencia federal para este año, de 2.6 a 3.6 por ciento, “todavía está un poco optimista respecto a las encuestas del mercado, y probablemente sí bajan un poquito el rango”.
Si bien fue “una buena cifra” el dato preliminar del PIB al tercer trimestre, de 2.7 por ciento, difundo hace dos semanas por el INEGI, y probablemente la cifra definitiva sea de 2.6 por ciento, es posible que la Secretaría de Hacienda baje ligeramente su rango, ya que sería un “momento prudente y a lo mejor no es tan relevante”.