Madrid, 18 sep (EFECOM).- La bolsa española ha registrado hoy el mayor descenso desde el comienzo de mes al caer el 2,57 por ciento por la recogida de beneficios sobrevenida tras mantener los tipos de interés la Reserva Federal -banco central estadounidense- y dar una visión de la economía algo pesimista.
Con esta caída, nacida de la prevención mostrada por la autoridad monetaria estadounidense sobre la fortaleza de la actividad productiva de la segunda economía del mundo y los males que puede contagiar China, la bolsa española se acerca a 9.800 puntos y a los mínimos del ejercicio.
No suele ser habitual que un chaparrón esté provocado por la mezcla de vientos de igual signo (durante la semana mamaban de la bolsa los partidarios del mantenimiento de tipos y aprovechaban para rechazar su leche después de escuchar el discurso de la Reserva Federal y de que dejara los tipos entre el 0 y el 0,25 por ciento, igual que desde finales de 2008).
Sin embargo, a veces sucede que el aire que se calienta en tierra se enfría en altura, que viene a ser como decir que cambia de opinión a medida que asciende, y a veces sube tanto que termina por caer porque se condensa y pierde su estado gaseoso para adquirir otro de mayor densidad. Algo así le ha pasado hoy a la bolsa.
Mientras se recuperaba la prima de riesgo y bajaba a 128 puntos básicos, el principal indicador del mercado español, el IBEX 35, cedió 259,40 puntos, el 2,57 por ciento, hasta 9.847,20 puntos. En la semana gana el 1,12 por ciento y en el año cae el 4,21 por ciento. EFECOM Expansion.com
REPORTE SEMANAL
La bolsa española ha subido el 1,12 por ciento esta semana, beneficiada por el avance de la banca y las expectativas generadas por el mantenimiento de los tipos de interés en Estados Unidos, según datos del mercado y expertos consultados.
El mercado español consiguió el mejor resultado semanal en dos meses, aunque redujo el viernes las ganancias que había acumulado en el tramo central de este ciclo al abrigo de las oportunidades que brindaba la esperada continuidad del precio del dinero en los Estados Unidos (sigue entre el 0 y el 0,25 por ciento).
Las sesiones inicial y final de la semana fueron las únicas con pérdidas: el lunes la bolsa cayó por los malos datos conocidos de China, como la caída de la inversión inmobiliaria o la desaceleración de la producción industrial, mientras que el viernes el descenso se produjo por la recogida de los beneficios previos.
La toma de posiciones antes del encuentro de la Reserva Federal -banco central estadounidense y Fed por sus siglas en inglés- y los bajos niveles registrados por la bolsa (el lunes marcaba el mínimo anual y se situaba en precio de mediados de octubre de 2014 al bajar de 9.700 puntos) facilitaban el rebote posterior.
En los tres días siguientes la bolsa subía por variadas justificaciones, como la publicación de datos de la economía europea y estadounidense que recomendaban no tocar el precio del dinero, la evolución de las ventas minoristas estadounidenses o de su inflación, o el descenso de la confianza inversora en Europa.
La mejora de recomendación efectuada por algunas casas de bolsa sobre las acciones de varios bancos medianos y la decisión de Bruselas de no considerar los créditos fiscales como ayuda de estado contribuyeron decisivamente al repunte bursátil del jueves.
Este día, en el que el mercado conseguía su mejor racha diaria en dos meses al subir tres sesiones consecutivas (a mediados de julio había subido durante siete jornadas después de que se acordara negociar el tercer rescate a Grecia y se aprobara un préstamo de urgencia al país heleno), la Fed mantuvo los tipos.
El viernes acabó con el peor resultado desde el arranque del mes por la recogida de beneficios surgida tras haber subido la bolsa el 4,5 por ciento en el medio de la semana.
Sucedía todo esto por el mensaje transmitido a los inversores por la autoridad monetaria sobre la situación de la economía estadounidense (no tan fuerte como se creía pese a los datos de paro) y la incidencia de la situación china, así como por el vencimiento de futuros y el reajuste de precios en divisas y materias primas. Expansion.com